El abrazo de la mariposa: una técnica sencilla para calmarte
El abrazo de la mariposa lo desarrollaron la psicoterapeuta mexicana Lucina Artigas y su colega Ignacio Jarero en 1998, tras el huracán Paulina. Trabajaban con grandes grupos de niños en albergues y necesitaban una forma de ofrecer una estimulación calmante de izquierda a derecha sin tocar a nadie, así que enseñaron a los niños a cruzar los brazos y darse toquecitos en los hombros, como las alas de una mariposa [1].
Hoy lo usan terapeutas como parte del EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares), y mucha gente lo usa por su cuenta como una forma sencilla de calmarse.
Cómo hacerlo
Siéntate o quédate de pie en un sitio cómodo. Puedes cerrar los ojos o dejar la mirada suave en el suelo.
- Cruza los brazos sobre el pecho. Cruza los brazos de modo que los dedos corazón queden justo debajo de cada clavícula, o sujeta la parte alta de los brazos. Si quieres, entrelaza los pulgares para que las manos parezcan una mariposa.
- Da toquecitos en un lado y luego en el otro. Da toquecitos suaves con una mano y luego con la otra, alternando izquierda y derecha, despacio, al ritmo que te resulte calmante.
- Respira despacio. Respira despacio y con comodidad por la nariz mientras das los toquecitos. Fíjate en la sensación de cada toque.
- Para cuando notes más calma. Sigue durante unos 30 segundos o un par de minutos; luego deja las manos en reposo y haz una última respiración lenta.
Lo que puede y lo que no puede hacer
La investigación sobre el abrazo de la mariposa procede casi por completo de su uso dentro de protocolos de EMDR, aplicados por profesionales clínicos formados a personas con trauma, a menudo en grupo tras desastres [1][2]. En ese contexto, los toquecitos son una parte de una terapia estructurada, no la terapia en sí.
Usado por su cuenta, el abrazo de la mariposa se entiende mejor como un gesto suave para anclarte y calmarte: rítmico, físico y discreto. A mucha gente le resulta calmante, pero hay poca investigación que lo haya puesto a prueba por sí solo frente a la ansiedad del día a día, así que no afirmamos nada más allá de eso.
Cuándo merece la pena usarlo
- Cuando todo te desborda y quieres algo físico en lo que centrarte.
- Junto con la respiración lenta, para que las manos tengan algo que hacer.
- Antes de dormir, como una forma tranquila de bajar el ritmo.
Seguridad
Si los toquecitos te traen recuerdos o sensaciones angustiantes, para, abre los ojos, mira a tu alrededor y usa en su lugar una técnica de anclaje. Trabajar los recuerdos traumáticos es algo que conviene hacer con un terapeuta cualificado, no por tu cuenta.
En MoodFire
La herramienta Desconecta de MoodFire ofrece una idea parecida a través del sonido: pistas que calman y que se mueven con suavidad entre tu oído izquierdo y el derecho. Igual que el abrazo de la mariposa por sí solo, está pensada como una forma de bajar el ritmo, no como EMDR ni como un tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿El abrazo de la mariposa es lo mismo que el EMDR?
No. El EMDR es una terapia estructurada para el trauma que aplica un profesional clínico formado. El abrazo de la mariposa es una de las formas de aportar estimulación de izquierda a derecha dentro del EMDR y, por sí solo, es una técnica para calmarte.
¿A qué velocidad debo dar los toquecitos?
Despacio, al ritmo que te resulte calmante. No hay una única velocidad correcta.
¿Puedo hacerlo en público?
Sí. Puedes hacer movimientos pequeños o dar toquecitos alternos en los muslos en lugar de en los hombros.
Fuentes
- Jarero I, Artigas L. The EMDR therapy butterfly hug method for self-administered bilateral stimulation. Iberoamerican Journal of Psychotraumatology and Dissociation. 2021;10(1).
- Jarero I, Artigas L. EMDR integrative group treatment protocol: application with child victims of natural disasters. Journal of EMDR Practice and Research. 2010;4(2):123–132. doi:10.1891/1933-3196.4.2.123